¡Que rabia tengo!

Otra vez la rabia… He hablado en varias ocasiones de ésta emoción y realmente es un llamado de atención para nosotros, para nuestros cambios, cuando aparece, como sucede con otras emociones,  podemos llenarnos de información, y esa información nos permitirá identificar acciones para un cambio.

Ahora bien, ¿qué pasa cuando no puedo actuar, cuando no puedo moverme para terminar con esa rabia?, aquí lo que te propongo es que te preguntes varias veces,  ¿por qué crees que no puedes moverte?

Lo más interesante de ésta información no está a simple vista, por esto la recomendación es que no te quedes con la primer respuesta, sigue respondiendo…  y porque más… y porque más…, varias veces, piensa en las distintas respuestas y luego, observa cuál de ellas reconoces como más válida, por supuesto que todas son válidas pero una o un par pueden dar en la tecla para que puedas descubrir qué te está diciendo esa rabia.

Vamos… a mirar nuestras rabietas!

Atrévete!

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